El Palacio Legislativo fue escenario de una intervención simbólica en el marco del 1° de Mayo. La fecha encontró a la Argentina en medio de intensos debates sobre empleo, salarios y transformación del mercado laboral.
Fiel a la costumbre, el Congreso Nacional se iluminó de blanco durante la noche del 1° de Mayo para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores y rendir homenaje a millones de argentinos que diariamente desarrollan tareas en sectores productivos, comerciales, industriales, de servicios y de la administración pública.
La intervención lumínica regaló una de las postales más representativas de la jornada y se sumó a distintas actividades impulsadas en todo el país con motivo de una fecha cargada de un significado histórico y político, que conmemora la movilización de 1886 en Chicago y otros centros industriales de Estados Unidos, cuando miles de trabajadores iniciaron una huelga en reclamo de mejores condiciones laborales y la reducción de la jornada de trabajo.
La conmemoración encontró a la Argentina atravesando un escenario económico complejo, donde las discusiones sobre empleo, productividad, salarios e informalidad laboral ocupan un lugar central en la agenda pública.