En una reunión histórica en el Salón Illia, legisladores, cancillería y representantes de los países nórdicos analizaron el impacto del tratado de libre comercio. Tecnología, energía, industria farmacéutica y servicios financieros emergen como los sectores más beneficiados para el empresariado argentino.
El acuerdo de libre comercio entre el MERCOSUR y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, dio un paso clave en su proceso de implementación.
El Senado de la Nación fue escenario de una jornada de trabajo que reunió a autoridades nacionales, embajadores, senadores y referentes del sector privado. El objetivo fue analizar los alcances y beneficios concretos de este tratado para el desarrollo económico del país.
Organizada por la Dirección General de Relaciones Internacionales del Senado junto a las embajadas de Suiza y Noruega, la mesa redonda permitió un intercambio directo y técnico sobre las oportunidades para las empresas argentinas. En un contexto donde el comercio internacional B2B demanda cada vez más agilidad y certidumbre jurídica, este tipo de encuentros resulta estratégico.
Durante la apertura, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, embajador Fernando Brun, brindó una visión integral del acuerdo desde la perspectiva de los intereses nacionales. A su turno, los embajadores Andrea Semadeni (Suiza) y Halvor Sætre (Noruega) detallaron las fortalezas de sus economías.
Ambos diplomáticos remarcaron los sectores donde el sector privado de sus países puede contribuir activamente al desarrollo argentino. Entre los rubros con mayor potencial se destacan la tecnología, la energía, la industria farmacéutica y los servicios financieros.
Suiza, uno de los países más competitivos del mundo en I+D, podría asociarse con startups y pymes tecnológicas argentinas. Noruega, líder en energía limpia y tecnología marítima, encuentra en Argentina un socio natural para proyectos renovables y offshore.
El encuentro contó además con la presencia activa de los presidentes de la Cámara de Comercio Suizo-Argentina, Fernando Bekes, y de la Cámara de Comercio Noruego-Argentina, Emilio Cafoncelli. Ambos destacaron la importancia de que el acuerdo se traduzca en facilitación de comercio y en reglas claras para la inversión extranjera directa.
Por el lado legislativo, participaron senadores clave como Francisco Paoltroni (LLA), Flavio Fama (UCR) y Joaquín Benegas Lynch (LLA). También estuvieron presentes Jorge Capitanich, Pablo Cervi y Carlos Arce, entre otros, quienes realizaron preguntas y aportes durante la ronda de intercambio.
La jornada concluyó con un mensaje claro: el acuerdo ya no es un proyecto lejano, sino una herramienta en proceso de activación. Para los tomadores de decisiones en empresas argentinas, el llamado es a prepararse con certificaciones de origen y a construir relaciones con potenciales socios en Suiza y Noruega.
Redacción Sesionar
redaccion@sesionar.com.ar
Caracteres: 2.955